Dominancia de Estrógenos

Como he dicho varias veces, el Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP) es un trastorno hormonal del que se saben muy pocas cosas con certeza. La verdad es que ni nosotras ni la comunidad científica entendemos qué pasa realmente con nuestro cuerpo y por qué nuestros ovarios se desarrollan de esta manera.

De lo poco que se conoce se ha podido concluir que el exceso de andrógenos (hormonas masculinas) es el principal responsable de este mal. Pero, ¿será posible que las hormonas sexuales femeninas también tengan su parte de culpa? Nunca se nos pasó por la cabeza que la dominancia de estrógenos también pueda generar efectos negativos en nuestra salud. Hoy hablaré de este inesperado giro en la historia del SOP porque es hora de que ampliemos la visión sobre nuestras hormonas sexuales, cómo participan en el organismo, cuáles son los efectos que origina su exceso y, sobre todo, cómo lograr controlarlas.

Estrógenos: otra hormona particular

Paradójicamente, los andrógenos y los estrógenos tienen la misma línea de origen: ambos se derivan del colesterol. De hecho, antes de que la enzima aromatasa pueda actuar sobre los estrógenos, estos se identifican como andrógenos, las temidas hormonas sexuales en el SOP.

Una vez ocurre la biosíntesis, las hormonas femeninas empiezan a llevar a cabo todas sus funciones. Además de estar involucradas en los mecanismos de reproducción, los estrógenos son capaces de intervenir en el crecimiento, diferenciación y funcionalidad de diversos tejidos del organismo. Además, desempeñan un papel muy importante en la formación y mantenimiento óseo, cuentan con importante actividad cardioprotectora e influyen en el comportamiento y el estado de ánimo.

Entre las principales hormonas estrogénicas tenemos el estradiol como el más potente de ellas, y la estrona y el estriol con menor actividad biológica. Los ovarios son el principal tejido productor de hormonas sexuales femeninas y lo hacen bajo la regulación de la hormona folículo estimulante (FSH). Por eso, el ritmo de producción de los estrógenos está vinculado con las fases del ciclo menstrual. Los tejidos periféricos como las células del tejido adiposo, la piel y el hueso también pueden generar estrógenos.

¿Qué es la dominancia de estrógenos?

La dominancia de estrógenos es una condición relacionada entre el nivel de estrógenos y el nivel de progesterona. Esto quiere decir que se produce tanto si los estrógenos están elevados como si la progesterona está muy baja. Que este desequilibrio hormonal ocurra o no depende de factores genéticos, de la edad, el sexo y el estado de salud.

Dominancia de estrógenos asociada a la obesidad

En el tejido adiposo se sintetizan los andrógenos que posteriormente serán convertidos en estrógenos. Este tejido de tipo paracrino almacena las hormonas para luego liberarlas en grandes cantidades. Cuando esto ocurre, el incremento de los niveles de estrógenos lleva a la disminución de los niveles de la globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG). Esta es una proteína producida por el hígado que se une al estradiol y a otras hormonas, y controla las cantidades que se envían a los tejidos del cuerpo. Como ves, sin esta proteína las hormonas quedan libres y actuando sin control en nuestro organismo. Por eso, la obesidad, sobre todo a nivel abdominal, es una de las complicaciones asociadas al SOP.

Además, a medida que envejecemos, se genera un incremento progresivo de la eficiencia de las enzimas y los niveles de ARN mensajero que permite a los andrógenos ser convertidos fácilmente en estrona, por lo que tanto la edad avanzada como la obesidad son factores que favorecen la dominancia de estrógenos.

Dominancia de estrógenos causada por disbiosis intestinal

La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos vivos que habitan en el tubo digestivo humano y su composición es un elemento que influye directamente en nuestro estado de salud. Las alteraciones en nuestra microbiota pueden inducir desequilibrios hormonales e influir en gran medida en la forma como experimentamos el SOP.

¿En qué se relaciona esto con la dominancia estrogénica? El nivel de estrógenos en nuestro cuerpo está en parte modulado por la acción de la microbiota intestinal. En el hígado, los estrógenos y otras toxinas sufren reacciones de conjugación que facilitan su eliminación del cuerpo. Ahora bien, existen algunas bacterias intestinales, en su mayoría patógenas, que poseen la enzima glucuronidasa a través de la cual invierten la reacción de conjugación llevada a cabo en el hígado, haciendo que los estrógenos sean reabsorbidos en el intestino y vuelvan a la circulación para actuar sin ningún tipo de control.

Hiperestrogenemia por disruptores endocrinos

Los xenoestrógenos están presentes en compuestos diseñados y desarrollados por el ser humano e imitan el efecto y la respuesta de los estrógenos orgánicos o naturales. La mayoría de ellos se derivan de la industria química y al ser introducidos en el cuerpo pueden causar una respuesta anormal o bloquear la respuesta hormonal.

Estos estrógenos exógenos se encuentran ampliamente distribuidos en plantas y cultivos fumigados y cosechados con plaguicidas y pesticidas, en algunos químicos sintéticos, en productos para el hogar como los detergentes y otros limpiadores, y también en plásticos, fármacos y algunos metales pesados como el plomo o el mercurio. Por supuesto, hay gran cantidad de xenoestrógenos en las hormonas usadas para engordar el ganado.

Cuando ingresan en nuestro cuerpo, la mayoría de estos compuestos son capaces de entrar en las células, unirse a receptores hormonales específicos y afectar la manera en la que se expresan nuestros genes. Como son capaces de mimetizarse con los estrógenos que producimos naturalmente, mientras mayor sea nuestra exposición a los xenoestrógenos mayor probabilidad hay de desarrollar dominancia estrogénica.

Si soy una mujer con SOP, ¿la dominancia de estrógenos me debe preocupar?

Muchas veces caemos en el error de pensar que los estrógenos (hormonas femeninas) y los andrógenos (hormonas masculinas) son opuestos, y creemos que tener más estrógenos equivale a menos andrógenos, con lo que estaríamos ganando la batalla contra el SOP. No funciona así.

Como he comentado antes, los estrógenos se generan a partir de los andrógenos, así que tener dominancia de estrógenos significa que tu cuerpo está produciendo niveles elevados de hormonas masculinas. El exceso de andrógenos que se generan a nivel ovárico se convierte fácilmente en estrógenos en los tejidos periféricos y esto puede ocasionar muchos problemas.

Efectos de la dominancia de estrógenos en la salud

Precisamente, el desequilibrio hormonal que experimentamos a raíz de los altos niveles de estrógenos puede resultar en condiciones como el SOP, la endometriosis o la osteoporosis. Además, la dominancia estrogénica también se asocia a diversos tipos de cáncer (mama, ovario y gástrico), enfermedades mentales como el Alzheimer y la esquizofrenia, y otras enfermedades a largo plazo.

Disfunción ovulatoria: efecto secundario de la dominancia estrogénica en el SOP

Como el SOP se manifiesta de diversas maneras en las mujeres que lo padecen, uno de los principales criterios para diagnosticarlo es la oligoovulación (ovulación escasa) o la anovulación (ausencia de ovulación), que ocurre en el 20-50% de los casos de mujeres con SOP. Esta condición hace que el cuerpo no sintetice suficiente progesterona (una hormona que solo se produce a partir de la ovulación) manteniendo los niveles de la misma en < a 4 ng/mL.

Como resultado de la oligoovulación o anovulación, los altos niveles de andrógenos aceleran la maduración de los folículos, generando interferencia en la acción de la hormona folículo estimulante (FSH). Los folículos activos producen estradiol, un tipo de estrógeno que causa el descenso de los niveles de FSH y por tanto la ausencia del pico de progesterona, necesario para que surja el folículo dominante y continúe el ciclo ovulatorio. Como consecuencia disminuye la fertilidad de la mujer.

¿Cómo puedo regular la dominancia de estrógenos?

De nuevo, la respuesta es muy sencilla: ¡cambia tu estilo de vida! Como en la mayoría de las condiciones donde participan las hormonas, el principal tratamiento es adoptar mejores hábitos de alimentación, deporte y descanso.

La obesidad y la resistencia a la insulina, características del SOP, son factores que inducen la dominancia estrogénica. Por eso, los cambios en tu alimentación, como seguir una dieta antiinflamatoria, y el incremento de la actividad física son la principal línea de tratamiento para estas condiciones.

En este estudio, se concluyó que 40-60 minutos de actividad aeróbica diaria disminuyó la exposición total a estrógenos en un 18,9% en mujeres de 25 a 35 años con ciclos menstruales de duración normal y que tenían alto riesgo de sufrir cáncer de seno.

Por otro lado, el consumo de bebidas alcohólicas es otro factor que incrementa la dominancia de estrógenos, e incluso la ingesta moderada de alcohol incrementa el riesgo de padecer cáncer de seno. Por último, te recomiendo lo siguiente para limitar el contacto y la ingesta de estrógenos exógenos presentes en compuestos químicos:

  • Evita el uso de anticonceptivos orales y las terapias de reemplazo hormona
  • Consume productos orgánicos siempre que puedas
  • Evita recipientes y productos con alto contenido de disruptores endocrinos como plásticos

Influencia de la dieta en la dominancia de estrógenos

Se han identificado compuestos naturales capaces de interferir con el hiperestrogenismo, por lo que la dieta es un factor determinante para regular nuestro equilibrio hormonal.

El principal elemento en una dieta antiestrogénica se encuentra en los vegetales de la familia Crucíferas. Se trata del compuesto indol 3 carbinol y se encuentra en alimentos como el brócoli, la coliflor, la col de Bruselas y el repollo. Se recomienda una ingesta mínima de 100 gramos de crucíferas a la semana para obtener los beneficios antiestrogénicos de esta sustancia.

Las semillas de lino son otro nutrientes que debemos incluir en nuestra dieta para controlar los niveles de estrógenos. Contiene altas cantidades de lignanos, componentes naturales que inhiben la acción de la aromatasa y aumentan la proteína ligadora de hormonas sexuales.

En conclusión, la dominancia de estrógenos es una condición que puede complicar los síntomas y el desarrollo del SOP. En mujeres que no padecen esta patología hormonal, la hiperestrogenia también puede causar problemas por lo que resulta crucial que tomemos medidas que contribuyan a regular los niveles de estrógenos por medio de la alimentación.

Desde Son Tu Hormonas, estoy comprometida con compartir toda la información necesaria para que ganes la batalla contra las alteraciones hormonales y puedas disfrutar de una vida más vibrante y feliz.

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